Ya dijimos lo peligroso que puede ser para la salud, tener una presión arterial “alta”; hoy añadiremos algunos detalles para poder controlarla, desde casa, que es la forma más fiable, pues existen una serie de factores que pueden alterar  los valores de la misma y que la medición  muchas veces, no esté de acuerdo con la realidad.

Las contracciones de nuestro corazón, son una cosa dinámica, por lo que las mediciones de la presión con que la sangre es expulsada del corazón y la medición de cuando éste, está en reposo, varían de un minuto a otro, por lo que hay que seguir una pautas determinadas para una medición lo más fiable posible:

1º.- Hay que estar relajado, las condiciones tienen que ser basales, (medición de una función orgánica que se ha tomado en reposo o ayuno).

2ª.- Media hora antes no se puede haber comido,  fumado,  hecho ejercicio, y haber vaciado la vejiga.

3º.- Se debe estar sentado cómodamente con las piernas no cruzadas y el brazo apoyado.

4º.-  Hay que tomarse la presión tres veces, para cada valoración,  y sacar la media. La hora ideal es por la mañana, antes de tomar la medicación, y otras tres tomas por la tarde noche, (a las 12 horas de la toma anterior).

5º.- La presión se debe tomar en el brazo que el médico nos diga, porque hay  algunas  personas que la tienen un poquito más alta en uno de ellos, y es éste el que hemos de elegir.

6º.- Al colocar  el manguito el  brazo debe estar desnudo, pues cualquier presión de la ropa influiría en el resultado. El manguito del aparato que hayamos comprado debemos colocarlo como digan las instrucciones, en general debe de estar a un dedo por encina del doblez del codo, no debe tener arrugas y el brazo debe estar absolutamente relajado, esperamos dos minutos antes de tomar la presión.

Tenemos que decir que hay personas que pueden sufrir alteración en su presión arterial,  por el hecho de “ir a que se la midan”, (tensión de bata blanca), esto puede ser ocasionado por el miedo a “la bata blanca”, a lo desconocido o a que el valor resulte ser alto. No es un problema de que el aparato sea distinto, sino de la reacción que el paciente tenga ante la situación.

Por último reiterar que podemos prevenir este mal haciendo ejercicio, alimentación sana, control del colesterol, la obesidad, diabetes, y tomando complementos alimenticios que nos ayuden en ésta labor, como por ejemplo: Omega3, Olivo, Alcachofa, ajo, Reishi, CLA, Shitake, Té Rojo entre otros.